El castillo de Roccavaldina se encuentra en Sicilia, cerca de la ciudad de Messina, en un pequeño pueblo que tiempo atrás representó el símbulo del poder feudal y que de esto adquirió su nombre: Roccavaldina.

Como está acurrucado en una descida de montaña, tiene una posición geográfica espléndida: en efecto constituye un lindo punto de observación de los alrededores del lugar: desde sus ventanas es posible divisar desde la llanura de Milazzo hasta el gulfo, donde se pueden entrever las islas Eolias, cuyo escenario sugestivo aparece nitidamente en los días de buen tiempo.



Desde un perfil arquitectonico el castillo tiene dos diferentes secciones: la más antigua, de origen normana, lleva la caracteristica estructura de la edad media con dos torres fortificadas y almenas guelfas, la otra, del siglo decimosexto, es un majestuoso palacio de estilo noble proyectado por el arquitecto florentín Camilliani, uno de los miembros más destacados de la producción artística siciliana durante la dominación española en la isla.

El castillo pertenece al barón Nastasi de Spucches y se proporcionan visitas gratuítas.